Como tomar el sol a cada edad

jueves 29 de mayo de 2008


Las necesidades del cuerpo cambian a lo largo de sus diversas etapas vitales. Y de la misma manera que asumimos que se debe cambiar de tratamientos con la edad, hace falta ajustar la protección solar a cada momento.

0 a 15: cuidados extremos

Los que más la necesitan, son las que menos la quieren: los niños aborrecen que les molesten y entretengan con cremas y advertencias. Ellos lo único que quieren es jugar y pasárselo bien. Esa dura tarea de perseguir a los niños para que se den crema es mucho más importante de lo que parece. Recordemos que su sistema de formación de melanina y, por tanto, de protección, no está formado del todo hasta los catorce años Cada rayo de más que reciban puede pasar factura y ser causa de cáncer en el futuro.

# Pero tampoco basta con la crema. Para una protección realmente eficaz hacen mucho las gorras y camisetas.

# Incluso la protección de las cremas resistentes al agua se debilita parcialmente con los chapuzones. Es importante reaplicar la crema solar con regularidad.

# Hay que escoger cremas específicas para niños, que contienen la mayor protección posible con la mínima cantidad de conservantes, filtros agresivos o productos potencialmente irritantes, ya que su piel es más sensible.



16 a 29: más vale prevenir

A esta edad los problemas parece que no nos afectarán nunca, pelo, cuerpo y piel se encuentran en un momento espléndido. Pero... El llamado "capital solar" (la capacidad de nuestra piel para soportar agresiones solares) es como los ahorros: cuanto menos gastemos más nos durarán. En invierno, hay que dar un descanso a la piel para que se pueda recuperar.

# No hay que protegerse tan sólo cuando se está pálido. Es importante seguir usando factores de protección de medios a altos cuando ya hay un buen bronceado, pues evitaremos seguir causando daños a la piel.

# Los productos en spray, son perfectos para pieles grasas, algo más frecuente durante la juventud.

# Los amantes del deporte harán bien en buscar fórmulas resistentes al agua y a la arena, para asegurarse una protección integral.

# Busque protectores de amplio espectro, que protegen tanto de la radiación UVB (la que quema) como la UVA, que produce flacidez y manchas.

30 a 44: los primeros signos

Llega el momento de arrepentimiento, especialmente para la generación de mujeres de treinta a cuarenta, que tomaron el sol en plan kamikaze. Los efectos se perciben ahora en forma de las primeras manchas, un cutis más apagado y flacidez.

Para evitar que vaya a más, hace falta tomar el sol con mucha, mucha prudencia, usando protectores adecuados, gorras y camisetas, manteniéndose a la sombra y evitando las horas de máxima intensidad solar. Es un buen momento para sacar el máximo provecho a los autobronceadores, que dan ese tono dorado sin sacrificar la piel.

# Conviene comenzar a usar protección solar a diario, no sólo cuando se toma el sol, especialmente si se pasa mucho tiempo al aire libre. Para ello son excelentes las cremas de tratamiento con filtro.

# No hay que olvidarse de los productos after sun, que ayudan a la piel a recuperar el nivel de hidratación perdido durante la exposición solar.

# No conviene usar menos de un índice 12 en ningún momento, cuidando especialmente las zonas más sensibles como el rostro, escote y pecho.

45 a 99: fuera manchas

Las pieles maduras se broncean más lentamente y peor. El color es menos uniforme y a eso se une la aparición de manchas. También s más fácil que aparezcan irritaciones y picores porque el sol altera todos los mecanismos de defensa de la piel. Lo mejor es evitar la radiación ultravioleta por completo, manteniéndose a la sombra.

# Durante el invierno, se pueden usar productos despigmentantes, que igualan el tono de la piel, pero que deben combinarse con protección solar para evitar la aparición de nuevas manchas.

# A veces, basta el calor para producir irritaciones cutáneas, por lo que es mejor evitarlo en lo posible.

# Para maquillarse existen los cosméticos de pantalla total, es decir, aquellos que ponen una barrera al sol, que se deben extender también por escote y manos. Una buena opción para el día a día son los solares con color, que combinan protección y efecto maquillaje.

Normas basicas para tomar el sol

miércoles 28 de mayo de 2008


No hay nada nuevo bajo el sol, pero, para no enfrentarse a él sin sentido, disfruta siempre protegiéndote de la manera adecuada.

# Cuestión de tiempo.
La mayoría de las cremas están compuestas por una mezcla de filtros físicos y químicos, que actúan absorbiendo la radiación solar, pero para activarse necesitan tiempo, unos veinte minutos. Hay que aplicar la crema antes de exponerse al sol si queremos estar realmente protegidos.

# Protección y dosis de crema.
Las pruebas que se realizan para calcular el índice de protección de una crema presuponen una aplicación más que generosa de producto. Es decir: la protección prometida sólo es real si se usa en grandes cantidades.

# El paso del tiempo.
Hasta los solares más sofisticados pierden eficacia al contacto con el sol. Por eso es importante reaplicar el producto cada dos horas. Y si nos damos un chapuzón, repetir incluso antes, puesto que gran parte del solar se va con el agua y la toalla.

# Especial para ellos.
A los hombres no les gustan las texturas untuosas: para ellos, nada como los nuevos sprays libres de aceite que se aplican en un segundo. Eso sí: también deben reaplicarlos con frecuencia.

# Cuidados al final del día. Tras la jornada de playa, no está de más mimar la piel con el after sun. Éste contiene más agentes calmantes y regeneradoras que las cremas hidratantes habituales.

# La piel bronceada también necesita protección.
A menudo, las personas de piel muy oscura o que ya están bronceadas piensan que pueden renunciar a la protección: pues no es buena idea. Es mejor usar un protector, aunque sea de índice bajo, pues la piel queda más hidratada y con un bronceado más duradero. Además, a la larga reduce el riesgo de arrugas y manchas. Los productos en spray son ligeros y fáciles de aplicar.



# El más recomendado.
¿Cuál es el factor de protección solar más aconsejado por los dermatólogos? Posiblemente, el 15, que permite un bronceado muy suave y gradual a la vez que cuida la piel de forma segura.

# Rostro... y más.
El rostro y escote femenino, son una zona especialmente frágil y sensible. Por eso conviene usar protecciones más altas en ellos y no limitarse a aplicarlas hasta el cuello, sino seguir hasta el pecho, incluidos los senos si se hace top less.

Las pieles oscuras también necesitan proteccion

martes 27 de mayo de 2008


Los fototipos III y IV son los más abundantes en España. El primero es el típico de la gente mediterránea más clara, caracterizado por ojos castaños, pelo rubio oscuro o castaño claro; y una piel que se quema moderadamente y se broncea gradualmente, como pudiera ser el caso de Cindy Crawford (por americana que sea...) o Leonor Watling.

El fototipo IV corresponde a muchos mediterráneos de tez más oscura, con pelo y ojos castaños o negros, que no suelen quemarse y se broncean con rapidez. El prototipo podrían constituirlo personajes como Jennifer López o Inés Sastre, una típica belleza española. Los fototipos V y VI, menos frecuentes en España, corresponden a las personas de piel y cabello muy oscuros, como es el caso de las razas india y negra y mujeres como Imán o Naomi Campbell.



Sin embago, el sol deja su huella en las pieles oscuras. La protección natural que ofrece la melanina no significa tener patente de corso para exponerse al sol sin mesura. Los fototipos III y IV acusan la exposición solar en forma de manchas oscuras, flacidez, pérdida de firmeza cutánea, arrugas profundas y una textura más basta y rugosa. Eso sí, es menos propensa a cánceres cutáneos como el cáncer basal y el melanoma, pero no por ello se encuentra a salvo de otro tipo de tumores. Usar siempre un protector solar de índice 15 como mínimo, evitar las horas de máxima radiación, buscar la sombra y optar por un leve y suave bronceado son la mejor forma de prevenir las señales del paso del tiempo, son mucho más eficaces y baratos que cualquier crema ¡e infinitamente más sensatos que un lifting!